EL CENTRO HISTÓRICO COMO CENTRO METROPOLITANO DE GUADALAJARA
EL CENTRO HISTÓRICO COMO CENTRO METROPOLITANO DE GUADALAJARA
Guadalajara muestra en su rostro y en su imagen urbana el devenir colectivo. Pese al patrimonio natural e histórico perdido, todavía podemos leer en el entorno de la ciudad por qué un puñado de españoles fundó en el Valle de Atemajac, esta ciudad que hoy nos cobija. Tierra, cielo y agua, bosque y clima dieron paso a espacios y edificios, a instituciones y empresas que con el tiempo han conformado una metrópoli con pasado, presente y futuro. Las ciudades se pueden estudiar desde infinitos puntos de vista, por ejemplo, desde la historia, en la que según dice Spengler [1] La historia universal es historia urbana, y desde la geografía, asegura Vidal de Le Blanche [2] , La naturaleza prepara el sitio, y el hombre lo organiza de tal manera que satisfaga sus necesidades y deseos. La ciudad es la gente, su energía, sus afanes, sus sueños y memorias, pero sobre todo son las personas en comunidad en busca de un esfuerzo colectivo, teniendo siempre presente que en su interior, la ciudad alberga la vida misma hasta llegar al punto en que pensemos que son ellas las que viven y respiran. Todo aquello que al hombre afecta repercute en la ciudad, por lo tanto los tapatíos, los sencillos y los encumbrados, los poetas y los rústicos, todos pertenecemos al mismo entorno.
Hoy nuestra tarea dentro de la ciudad es múltiple. En un esquema de equilibrios que se busca construir, el objetivo principal es consolidar a la ciudad metropolitana y darle vocación regional. Asimismo, conservar una estructura urbana sana, disminuir las desigualdades hasta terminar con ellas y al mismo tiempo promover un desarrollo progresivo de cara al cambio poblacional para el futuro, son metas que permitirán alcanzar el desarrollo integral de la urbe. Éste es trabajo común de ciudadanos, instituciones y autoridades en el que es primordial contar con una visión metropolitana para superar los obstáculos que en años venideros pudieran presentarse en esta Guadalajara que aporta casi el 5% del PIB nacional y por lo tanto es vital mantenerla productiva, en una relación correcta del territorio, sociedad y economía.
Cuando en 1997 se inició la redacción del Plan Rector del Centro Histórico, el entonces Vocal de la Comisión de Planeación Urbana, hoy secretario de Desarrollo Urbano, tenía clara la convicción del alcalde de Guadalajara, hoy gobernador de Jalisco, de la vocación metropolitana del centro de la ciudad. El objetivo principal era mejorar el entorno urbano y las condiciones de vida del territorio, conservar el patrimonio construido y consolidar la centralidad metropolitana funcional del centro histórico de la ciudad, por eso la realización del Plan Rector del Centro Histórico de Guadalajara. Este documento reúne información de distintas fuentes, tales como autoridades municipales, personas que integraban el cabildo y las diferentes dependencias del mismo municipio, el Patronato de Centros Históricos con sus grupos sociales y el Consejo de Colaboración Municipal de Guadalajara, todos ellos con el firme propósito de planificar el futuro de la ciudad sobre un nuevo modelo de ordenamiento urbano basado en la competitividad, la información y el conocimiento, y apostando por la calidad de vida y la cohesión social dentro de la urbe. El Plan Rector del Centro Histórico de Guadalajara fue concebido en ese mismo año bajo el concepto de integración de iniciativas, de donde surge el primer documento (diciembre 1998), en el cual se define el concepto de Plan Rector, se detectan los proyectos comunes entre las instituciones involucradas con la problemática del Centro Histórico y se plantea una propuesta de trabajo conjunta, definiendo antecedentes, objetivos, justificación y metodología para el proyecto del Plan Rector. Las conclusiones fueron redactadas de acuerdo con los resultados del 1 er Simpósium de Centros Histórico (1998). En noviembre de 1999 se realizó el 2° Simpósium sobre Centros Históricos con dos temas básicos de discusión: el concepto de habitabilidad en las áreas históricas y el casco antiguo del Centro Histórico de Guadalajara. De ahí la propuesta del segundo documento (1999), resaltando los proyectos en común, con la participación de las instituciones involucradas, definiendo los conceptos de:
1. habitabilidad, 2. planeación, 3. gestión y participación, 4. financiamiento y 5. aspectos jurídicos.




