
Leemos en ideal.es: «No queremos un casco viejo, que se nos cae a pedazos, sino un casco histórico revitalizado, que recobre los valores y la vida que tuvo hasta no hace mucho tiempo», vino a decir uno de los participantes en la ‘Marcha por la Recuperación del Casco Histórico’, que recorrió ayer varias calles de la Almería antigua para urgir a las administraciones públicas un plan integral que evite que lo poco que queda en pie se venga abajo.
A la marcha, organizada por la Coordinadora por una Ciudad Saludable, se sumó la asociación Amigos de la Alcazaba, que aprovechó la ocasión para colocar sus ya tradicionales ‘banderas negras’ ante media docena de edificios, monumentos y espacios degradados del centro histórico de la ciudad.
Con esta acción de denuncia, según declaró a IDEAL Francisco Verdegay -de Amigos de la Alcazaba-, esperan, no sólo poner en evidencia a los responsables de la cosa pública -por dejar que la zona que fue el germen de la ciudad se pierda- sino zarandear también la conciencia colectiva de los ciudadanos. Y es que, según el manifiesto que leyó al final de la marcha la periodista Lola López, de Canal Sur, a la hora de buscar culpables de esta degradación, no sólo hay que mirar a los representantes de las administraciones, sino también «a los propios almerienses, por su desidia, pesimismo y falta de autoestima… porque resignadamente aceptamos que se vaya dilapidando la herencia que nos ha sido legada a través de los siglos por nuestros antepasados. Y así, el casco histórico se ha ido convirtiendo en un casco ‘viejo’, a secas».
La especulación, con la ayuda necesaria de las administraciones públicas y la resignación e inacción de los almerienses, es la principal culpable de que en los últimos sesenta años se haya destruido casi en su totalidad un casco histórico construido a fuego lento a lo largo de diez siglos, desde que el califa Abderramán III mandó construir la Alcazaba, la Mezquita Mayor y las murallas. Aunque para muchos de estos vestigios ya es demasiado tarde -desaparecieron-, la intención de los convocantes de la marcha de ayer es hacer un último esfuerzo para salvar lo que, a duras penas, todavía queda en pie.
Para ello, según declaró a IDEAL Francisco Verdegay, de Amigos de la Alcazaba, «el casco histórico necesita un plan integral que incluya medidas para la recuperación del patrimonio histórico; medidas sociales y económicas que lo revitalicen… Un plan que convierta a esta parte de la ciudad en un motor cultural de la ciudad y que sirva, a la vez de recurso económico -como atractivo turístico-, y sobre todo, en un lugar para que sus vecinos puedan vivir».
A los pies de la Alcazaba, Francisco Verdegay, leyó un texto, en el que tras recordar la historia del monumento y su entorno, así como de todo el centro histórico, aseguró que «la recuperación del casco histórico es el proyecto más revolucionario que podemos hacer hoy para transformar la ciudad».
Según los convocantes de la Marcha, Almería es una de las pocas ciudades de España -si no la única-, que no ha sido capaz de dotarse de un plan integral para su casco histórico, ni de recoger medidas globales en sus planes urbanísticos.
Vertederos y ruinas
Más allá del deterioro de los monumentos y los edificios singulares del Casco Histórico, los barrios de la Almedina, Plaza Pavía y, sobre todo, Pescadería-La Chanca, están salpicados de un sinfín de casas en ruina y solares convertidos en vertederos -«una auténtica marranería», como lo definió el presidente de la asociación de vecinos Casco Histórico, Juan del Águila-.
Las seis Banderas Negras colocadas por la Asociación Amigos de la Alcazaba, y sus motivos, son las siguientes:
1-Hospital Provincial: Existe desde la época de los Reyes Católicos. Se pide su rehabilitación y un uso público para el mismo.
2-Entorno de la Alcazaba: Se critica el estado de deterioro del entorno de la Alcazaba, en especial el Parque Ramón Castillo y el Mesón Gitano.
3-Torres de la Avenida del Mar: Seis torres que se encuentran en el antiguo barrio de El Ajibe, ahora Pescadería y La Chanca, que formaban parte de la Muralla del Siglo XI. Se exige su rehabilitación.
4-Plaza de Pavía: Abierta al público desde la época musulmana. Se pide un proyecto que mantenga principalmente su uso público como plaza.
5-Puerta del Socorro: En su origen fue el lugar occidental de entrada a la ciudad en el siglo XI. Hoy no existe, pero se propone que se señalice su situación en la calle como huella histórica y se pone como ejemplo de la necesaria señalización de los elementos patrimoniales del centro histórico para su reconocimiento.
6-Cuartel de la Misericordia y el Patio de la Mezquita, anexionado al mismo. El primero del siglo XIX y el segundo fue el patio antiguo de la Mezquita en el siglo X: Se exige un uso público, el que sea, para ambos.
Y lo sorprendente es que mientras los manifestantes clamaban por recuperar la zona, los pocos vecinos que se asomaban a sus puertas y ventanas, contemplaban la marcha con una indiferencia llamativa.
Vía: teleprensa.es e ideal.es
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